jueves, 20 de febrero de 2014

Gerente, dirigente y el papel de la oficina




AQUILINO ROSARIO BAEZ..El éxito de un equipo en un torneo de béisbol no depende exclusivamente de la habilidad que tenga el dirigente. Influyen además el apoyo del gerente y la disposición administrativa que permitan poner en el papel los jugadores adecuados para que el mánager obtenga mayor provecho en el terreno de juego.

Un equipo se estructura con el buen “scouteo” del gerente y el respaldo económico de la administración, de ahí la importancia y el interés que muestren por lograr la corona de los apoderados de un conjunto.

El mánager es quien menos responsabilidad tiene cuando se organiza el equipo. El trabajo de éste es sacar el mayor provecho del grupo puesto bajo su dirección.

Los fanáticos expresan su sentir, aprobación o no ante cada actuación de los conjuntos de la Liga de Béisbol de la República Dominicana. Reconocen o condenan las buenas y malas dirigencias y gerencia de los conjuntos que compiten.


Un gerente debe poner a disposición del dirigente los mejores talentos con que cuenta y éste es responsable de su manejo. Pero muchas veces no puede hacerlo.La dirección de un equipo es una cadena, un trabajo mancomunado que comienza en la oficina, (dueño-administrador)-gerente general-dirigente y jugadores.

Si el gerente general está limitado en recursos para hacer contrataciones, no hay posibilidad de que ponga un buen equipo en el papel, para que el dirigente luche por el título de campeón.

En el manejo de un equipo fracaso son responsables del éxito o del fracaso la oficina, el gerente general, el dirigente y los jugadores. Todos ellos tienen un papel que cumplir cuando se estructura un conjunto y se quiere ofrecer un buen papel a la fanaticada.

“Los equipos exitosos cuentan con un gerente con recursos para poner en el terreno de juego a jugadores estelares”.

Además del respaldo de la oficina, el gerente debe contar con relaciones con las organizaciones de Grandes Ligas. Un gerente que no garantice el buen manejo de un jugador, no contará con el permiso de la organización a la que éste pertenezca, para ponerse el uniforme en el béisbol criollo, si dicho jugador está en desarrollo.

Es parte de la razón por la que vemos a novatos con muchas proyecciones en el béisbol de Grandes Ligas, que no juegan en la pelota dominicana y/o que son parados a mitad de temporada. Hay casos en los que la proyección del pelotero va más allá de la buena relación del gerente, pero son los menos.

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