jueves, 27 de abril de 2017

¿Porqué se alejó el Publico del Baloncesto?



Por Pappy Pérez
Desde hace ya unos 10 años el público del baloncesto comenzó a abandonar las instalaciones de este deporte, que ha diseminado torneos superiores, o de calidad media en casi todas las provincias del país, convirtiéndose en una fuerza vital de entretenimiento y fuente de trabajo para muchos.

Podría decirse que, como espectáculo, el baloncesto es el rey de los deportes del país, pues se juega en todo el territorio nacional durante el año, en escenarios en los que hay que pagar para ver en acción a sus atletas.

Ese fenómeno ha parido una nueva profesión en República Dominicana, que incluso ya muchos ponen en sus cédulas de identidad “Jugador de baloncesto”.

El Basket es un deporte de gran energía, que despierta enormes pasiones y fanatismo, eso unido a una pobre visión gerencial de sus dirigentes hizo nacer también la violencia en las canchas y las graderías.

Y de ser un deporte familiar, una actividad hermosa y agradable, se convirtió en la última década en un campo de batalla y de acciones mediocres, que ha hecho salir de escenario al importante sexto hombre de la disciplina, el aficionado.

La estampida inició con el otrora sólido y ejemplar torneo del Distrito Nacional, gloriosa cuna de los eventos más espectaculares del Basket Nacional.

Ese torneo que fue replicado en Santiago, San Pedro de Macorís, La Vega, San Cristóbal, La Romana y luego en Puerto Plata, Moca, Bonao, San Francisco de Macorís, Santiago Rodríguez, Dajabón, y otras localidades dio el primer traspié, cuando la guerra de intereses, peleas y malas decisiones no encontraron a un Virgilio Travieso Soto que hiciera de mediador, y colapsó por varios años.

Con el campeonato del Distrito en crisis era cuestión de tiempo que el mal se propagara, y Santiago no podía ser una excepción como tampoco lo han sido los torneos de otras ciudades, muchos de los cuales han tenido que ser suspendidos, todos por la violencia.

Para acercarnos más a la realidad debemos citar que el pasado, 2016 todos los torneos de baloncesto del país terminaron con problemas de peleas, incluido el de la LNB, la Liga Profesional de República Dominicana cuyas dos finales ultimas han sido de “espanto y brinco”

Por eso me sorprendió un escrito hace un par de semanas en el que el ex presidente de la ABASACA, Edsel Vila afirmó que la baja asistencia al torneo de Santiago se debe a los cambios directivos que se han efectuado en la entidad, que ha desplazado a una directiva gastada, con 15 años en los cargos ejecutivos, por otra joven y dinámica que transmite mejor perspectiva de éxito.

Llegaron tras una crisis, provocada por lo que despectivamente define él como “Honorables”

En realidad, lo que ha sucedido es que se ha seleccionado a un grupo de profesionales y dirigentes con grandes habilidades de negocio y administrativo, en busca de relanzar la disciplina en la zona, que en este momento avanza en la reconquista de la confianza en la entidad.

Ver el domingo a un nombre entrar con su esposa y un hijo de tres meses en sus brazos, nos da una clara idea de que el buen fanático comienza a confiar en el nuevo proyecto.

Y satisface también la gran reacción positiva que están dando los fanáticos a quienes cada vez que terminan los juegos escucho con gran alegría cuando la bocina interna le da las gracias por el comportamiento ejemplar que están teniendo.

La realidad, como afirmo arriba de este escrito, es que el público del baloncesto se ha movilizado, se ha revelado, por motivos distinto y la violencia es el principal punto.

Luego está la delincuencia que no da tregua y la situación económica que vive el país, especialmente en nuestros barrios, principal nicho de público para el Basket.

La aseveración de Vila tendría asidero si la ausencia de público fuera solo en el actual torneo de Santiago, pero resulta que el Distrito Nacional que juega simultaneo, está teniendo peores resultados en ese sentido.

En Santiago tenemos también el ejemplo de los Metros, que para ver su estadio con buen público tiene que regalar las boletas e ir a buscar en autobuses a los aficionados, solo para poder vender un estadio lleno.

La LNB cuyo nivel técnico y profesional de los jugadores es el más alto del país, juega con techados vacíos en Santo Domingo, La Vega, San Francisco de Macorís y Puerto Plata, que junto a Santiago son las mejores sedes.

La falta de público, especialmente en la capital, es el nudo en la garganta de la LNB, que terminará ahorcándola y dejándola sin futuro comercial ante las grandes empresas.

Tengo fe de que el baloncesto de Santiago sabrá levantarse como el Ave Fénix de sus cenizas, siempre y cuando sus dirigentes y equipos tenga la capacidad de trabajar de manera honorable para devolverle al público la confianza necesaria, para que este evento regrese a ser el pasatiempo favorito del verano en nuestra provincia, y para volver a decir con orgullo que el de aquí “Es el Mejor Baloncesto del País”.

¿Si eso se logra saben ustedes quienes se beneficiarán más?



Los seis clubes del superior, y con el nuevo criterio los más de 60 clubes y ligas que componen la ABASACA, así como la fanaticada que sé está ansiosa por tener de nuevo Basket de calidad.
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